Una bella gnomo que vivió por estos bosques

lunes, 18 de mayo de 2009

Capítulo 1: Una chiquilla muy particular



Hace cientos de años, en una recóndita aldea, exitía una hermosa isla donde habitaba una legendaria raza de gnomos. Estos singulares duendes de unos noventa centímteros de estatura, piel verde clara y algo aterciopelada, ojos azules, nariz larga y puntiaguda y orejas pequeñas, respondían al nombre de "bolvys". Y así precisamente era como se llamaba esa fabulosa isla en donde estos fantásticos seres vivían... "La Tierra de los Bolvys".



Todos en aquella aldea eran super felices, no sólo porque convivían en gran armonía, sino también por todas esas bondades de la naturaleza que les rodeaba: Un inmenso y precioso mar aguamarina, una rica y frondosa vegetación, interminables especies de exóticas y aromáticas flores; un río repleto de peces; frondosos viñedos y huertos , una vasta fauna... En fin, el más bello paraiso que nadie se pueda imaginar. Pero lo más importante, todo lejos de la mano de los humanos, quienes muchas veces en lugar de hacer buen uso de la naturaleza, la maltratan.


En ese remoto poblado, vivía una linda familia integrada por cinco gnomos-bolvys: Los esposos. el señor Tony y la señora Cornelia y sus tres hijas: Katty, Melly y Rina. Al igual que los demás habitantes, esta "chica familia"gozaba de una regocijante dicha, la cual se duplicó al cabo de unas cuantas décadas, cuando la pareja anunció a sus pequeñas que tendrían un cuarto retoño.


Llegó entonces el momento del nacimiento tan esperado... Otra bonita y saludable niña vino al mundo. El señor Tony y su esposa estaban rebozantes de alegría. Pero luego de algunas horas del alumbramiento, los jubilosos progenitores quedaron desconcertados al contemplar minuciosamente la extraña apariencia de la bebé; su cabello en lugar de rojo como los otros bolvys, era de un intenso y brillante color lila. Además de esto, el cuerpecito de la recien nacida, que sí era verde como los de su raza, estaba salpicado de unas raras y vistosas manchas del mismo color de su cabello, es decir, "pecas lilas".


Pese a las sospechas de los papás de la nena del posible rechazo que la aldea pudiera tener con su hija, ellos decidieron criarla y amarla como al resto de sus hijas, pues por sobre todas las cosas era una más de la familia, sangre de su sangre. Le pusieron como nombre Oriana, porque en esa isla abundaba una especie de flor llamada así y del mismo color de las manchas de la niña.


Sin embargo, los problemas pronto llegarían. Con el paso de los años la chiquilla fue creciendo a la par que comenzaba a padecer las burlas y desprecios de los aldeanos, en especial de los otros chicos, pues sus padres les prohibían jugar con "semejante criatura", porque según aseguraban, era extraña y por lo tanto, podría causarles algún daño.

Oriana se esforzaba por ser aceptada. Para ello, la agraciada bolvy diariamente recogía su cabello -que era abundante y le llegaba a la cintura- atándolo con listones de seda y usaba ropa muy larga y poco escotada para ocultar sus manchas lilas, que ya habían crecido de forma notable, pero las desu cara era imposible esconderlas. Aún así, los intolerantes aldeanos la seguían despreciando; con el transcurrir del tiempo Oriana decidió llevar definitivamente su cabellera brillante suelta y dejó de usar vestidos tan cubiertos. pues en la isla el verano solía ser demasido caluroso.

La chismosa del pueblo, doña Nery, apodada como "Miss Viperina", era una bolvy regordeta, de labios y dientes ¡enormes! que se deleitaba haciendo dañinos comentarios acerca de la pequeña gnomo color lila . Siempre tenía algo destrcutivo que opinar de la chica y se hacía acompañar de sus "comadres", un grupo de intrigantes que les fascinaba oír las sandeces que inventaba la bolvy de lengua venenosa, es decir... "Mis Viperina". En una ocasión dijo: - ¡Estoy segura que ésa es engendro del mal!! ¡No tengo dudas de eso, ese menudito monstruo no espara nadanormal!! ...Puedo jurarles, muchachas- refiriéndose a sus cacatúas amigas-, que tarde o temprano ese fenómeno causará grandes líos en la isla.

La situación se tornó cada vez más difícil, el repudio hacia Oriana crecía y de igual manera, su tristeza. Sus papás y hermanas la querían y protegían muchísimo, pero eso no era suficiente para ella, pues lo que más anhelaba era poder jugar con los otros chicos, quienes la insultaban a cada momento- por lo general en la escuela- llamándole "la gnomo extraterrestre", "la bolvy maligna" y otras tantas palabras hirientes que la hacían llorar sin cesar.

Oriana desde siempre fue poseedora de una desarrollada inteligencia. Una mañana, en uno de sus días de escuela, se convirtió en la protagonista de una increíble hazaña que dejó paralizados del asombro tanto a las maestras como al resto de los alumnos.

Durante la clase de matemáticas, la señorita Hillary, la educadora más severa del colegio, escribió en la pizarra una sencilla suma que rápidamente fue realizada por la mayoría de los niños.

- Muy bien, han estado estudiante,¿ eh?- dijo la esquelética y ojerosa gnomo , al revisar los cuadernos de los estudiantes-. Así me gusta, sigan fundiendo esas neuronas. El exámen de la semana próxima será más complejo de lo que puedan imaginar.

Volvió al pizarrón y escribió:

52555558966651+52888888+489+95555558110002+2877712+

6896369+4555555555+96000000877=?

De inmediato preguntó, con sonrisa burlona:

- Bien, ¿alguno de ustedes es capaz de efectuar esta suma?

Ninguno de los chicos se atrevió a levantar la mano; temían equivocarse al hacer el ejercicio. Hubo un momento de perenne silencio. Pero una tímida voz lo rompió...
-Señorita -le abordó-, creo poder realizar la operación. Claro, si usted me lo permite.- Era la intrépida Oriana. La maestra, de cuyo rostro se borró la sonrisa irónica, se acercó a ella .


-¿Cómo? ¿Estás segura?

- Bueno...eso creo- respondió la niña.

-Qués esperas?- replicó la señorita Hillary, con despotismo y arrogancia-. ¡Vea la pizarra, deseo comprobar que tan lista eres!!


Oriana obedeció; se levanto de su puesto y comenzó a sumar. Escribía con una desenfadada destreza. Nadie hablaba, sólo observaban. La testaruda maestra medía el tiempo con un diminuto reloj de arena que colgaba de su cuello y empezaba a sorprenderse de la agilidad de la nena.


En apenas 2 minutos con 40 segundos la audaz chiquilla culminó la tarea...¡Sí, en tan sólo 2 minutos con 40 segundos!!! ¡Alucinante!!. La raquítica mujer-gnomo, revisó con mucho cuidado cada número en el pizarrón. Los niños esperaban con impaciencia el veredicto; ellos deseaban que Oriana se equivocara. Gigante sorpresa se llevarían todos!!! ¡¡El resultado era el correcto, ni había ni un solo error!!!! En efecto, la respuesta era 148211735296543.


-¡ No puede ser!!- gritó la maestra, histérica-.¡Eso es imposible!!

- ¿Acaso me he equivaocado,señorita??- preguntó Oriana, algo temerosa y apocada.

-No, al.. contrario-tartamudeó aquella por un instante-. No hay ninguna falla...¡A mi me hubiese tomado más tiempo hacerlo!!


Nadie podía creer que una miña de tan sólo 6 años fuera capaz de tal proeza!!¡ y menos con semejante rapidez!!


La inteligente chica se sintió algo incómoda ante la reacción de la multitud. Al cabo de varios minutos explicó:


- Le diré, señorita- refirió con voz suave-: Sucede que desde hace unos meses he estado leyendo algunos libros de aritmética que papá guarda en el sótano de la casa. Fue así como aprendí a efectuar este tipo de operaciones-. La señorita Hillary llamó a las otras maestras paraque vieran la fenomenal hazaña. Todos estaban asombrados. uno de los niños, impresionado, murmuró:

- De seguro es bruja, no hay más explicación. Sus manchas y su cabello la delatan...

Aquel acontecimiento provocó tanto alboroto, que la Junta de Maestros de la escuela (autoridades parecidas a las de un director o directora comunes) terminó aprobando eso que los chicos con tanta insistencia comentaban a menudo: Oriana era un ser sobrenatural, anormal y se atrevieron a pensar que por eso causaría problemas. Por tan injusta razón decidieron expulsarla permanentemente de colegio, lo cual destrozó el corazón de la infortunada bolvy y llenó de infelicidad a sus padres...


Dos años más tarde las cosas seguían igual. Ya la triste jovencita de machas lila tenía todo ese tiempo sin asistir a la escuela. Desgraciadamente, tampoco salía mucho de su casa por el implacable desprecio de los aldeanos. debido a su inminente encarcelamiento, la niña comenzó a realizar solitariospaseos nocturnos por la aldea, cuando los demás dormían. Con una lámpara en mano, melancólica y cabizbaja, caminaba arrastrando los pies por aquellos lugares a loscuales no iba durante el día por miedo a los crueles insultos. Por supuesto, su familia no sabía nada sobre esas salidas a altas horas de la noche.


-No entiendo, en verdad, no entiendo- decía Oriana entre sollozos y lamentos, mientras arrojaba piedras al agua en el hermoso valle de la isla-.No logró comprender por qué me odian tanto... ¿Simplemente por el oclor de mis cabellos? ¿Por mis manchas? ¿Acaso es esoun pecado?¿Nada más por ser distinta a ellos?-. Una y otra vez la desventurada gnomo se preguntaba lo mismo.


El señor Tony y doña Cornelia sufrían terriblemente por la desdicha de su hija, pero procuraban ocultar suspenas delante de ella y le daban mucho amor, aliento, acícates. Este problema había convertido a Oriana en una niña muy madura para su corta edad. Sus hermanas también le infundían ánimos; se mostraban dispuestas a cualquier cosa con tal de ver sonreír a su hermana menor aunque fuese por unos momentos. Ellas siempre la consentían. Le ayudaban a lavar su frondosa pelambrera. Le aplicaban aromáticas infusiones de cayenas con extracto de olvia.


En una oportunidad Katty, la mayor de las cuatro, dijo:
- ¡Oh, Oriana, tu melena es tan suave, tan brillante!-.Melly, la segunda, agregó:

-¡Sí, es tan abundante...es lindísima!!

La gnomo delila no tardó en responder, en tono apático:

-Dudo que sea hermosa...

-¡¡Claro que lo es!!- afrimó Rina, la más atrevida de todas.

-¿Cómo dicen eso, si ha sido mi cabello y mis manchas los causantes del rechazo que los aldeanos sienten hacia mí?

-¡Es porque ellos son unos tontos!!-insistió Rina.


- No, Rina- corrigió Oriana-, lo hacen porque soy una especia....de bolvy..rara..algo...feo..fíjense en mis enormes manchas...- Katty interrumpió:

-¡No digas eso, linda. Tarde o temprano se darán cuenta de la injusticia que están cometiendo contigo, y cuando eso ocurra acabarán por aceptarte.Ya lo verás!

-¿En verdad crees que eso suceda?-preguntó a sus hermanas, como buscando una esperanza.


-¡Claro, hermanita!!- le aseguró Melly, dándole un beso en la mejilla-.No sólo te aceptarán sino que además llegarán aquererte tanto como nosotras.

Para aliviar su encierro, de vez en cuando oriana iba con sus hermanas aun tranquilo río situado en un lugar apartado del pueblo. Allí se bañaban, jugaban e incluso pescaban; se divertían a lo grande. A la gnomodelila le gustaba treparse alos árboles para devorar los ricos frutos que estos le ofrecían.Sentía una gran predilección por los "gankos", unas deliciosas frutas azul-grisáceas, de sabor ácido y del tamaño parecido al de un durazno, y de semillas comestibles tan dulce como la misma miel.

Después de esta divertida jornada, Oriana regresaba a casa muy contenta. Eso si no se topaba por el camino con la insoportable de "Zara Rolvis", una bonita jovencita bastante agraciada pero muy perversa. Era una de las que más molestaba a Oriana; la ofendía hasta hacerla llorar desconsoladamente con cualquier clase de improperios. Zara solía apodarle, entre otras cosas, como "Oriana la mutante"; Rina gruñía de rabia y se desquitaba luego en la escuela jugándole a la malvada niña pesadas bromas.


El desagradable encuentro con la altanera Rolvis era casi inevitable, porque casi a diario la fanfarrona frecuentaba diferentes lugares del bosque para pasear a su mascota, un feo y torpe perro de nombre "Pillón". Nunca se sabía por donde aparecería. ....(espera el capítulo 2)